(Dedicado a nuestra amiga Caro)
Lo confieso, me encanta comer. No mucha cantidad, como mi padre, que era un verdadero Gargantúa, exquisito, pero gran comilón. Mis familiares, que me conocían bien, cuando era un enano, de unos cuatro o cinco años, me preguntaban maliciosamente, delante de mi madre ¿Julito, a quién quieres más, a mamá o a la tortilla de patatas? Y yó sin dudarlo, desía ¡a la tortilla de patatas!.
Nunca comprendí, por que mi mamá se enfurruñaba tanto... ;)
Julio
Lo confieso, me encanta comer. No mucha cantidad, como mi padre, que era un verdadero Gargantúa, exquisito, pero gran comilón. Mis familiares, que me conocían bien, cuando era un enano, de unos cuatro o cinco años, me preguntaban maliciosamente, delante de mi madre ¿Julito, a quién quieres más, a mamá o a la tortilla de patatas? Y yó sin dudarlo, desía ¡a la tortilla de patatas!.
Nunca comprendí, por que mi mamá se enfurruñaba tanto... ;)
Julio



2 Memoriosos:
¡Gracias por compartirlo Julio! Supongo que con tantas delicias de La Coruña, tendrás un laaaaaaargo anecdotario gastronómico. Saludos.
:)
Publicar un comentario