Carpantita

Carpanta era un dibujito de comics que a mi hermano mayor y a mí nos gustaba mucho. Pero nos apenaba su perpetua situación de padecer un hambre insaciable. Comía y comía y nunca se llenaba. A veces el guionista lo sometía al ahogo de buscarse su alimento y de no hallarlo nunca. Era esa una voracidad que hoy habrían prohibido publicar los "agentes del bien" a causa de un mensaje propicio a la bulimia. Sin embargo, en aquel tiempo -que eran los años 70- no se hablaba en nuestro pueblo siestero de ninguna enfermedad sofisticada. El hambre de Carpanta no se veía como un hambre doloroso ni de reflejo social. Creo que lo disminuían adrede, porque hablar del hambre -supe después- era de rojos.
La vida nuestra en esos años era más sencilla en los conceptos. La infancia nos tendió varias veces la mano de felicidad, pese a las circunstancias, y por eso no éramos conscientes de las fealdades de la Historia Mundial. Así que por causa de Carpanta, teníamos una caja donde guardabamos mezcladas una variedad de galletas, algunas a medio comer, que se unían a trozos de pan, semillas de girasol, pepas de calabaza, y confites de maizena.
Esa caja era la Fundación Pro Carpanta, y la teníamos conservada por si él venía a casa.

Un dato curioso: Los dos coincidíamos, sin habérnoslo expresado uno a otro, en que Carpanta podría arribar a las once de la noche, justo a la hora en que no estaríamos despiertos. Ante la eventualidad, trazamos con cal en el piso del patio unas rayitas con flechas en dirección a una pequeña despensa donde se almacenaba la caja de Carpanta, para explicarle que transitara en esa dirección rumbo a comer.

Carpanta no vino nunca y las rayitas de cal se borraron con la primera lluvia. Pero quedaron trozos de ingenuidad en aquella caja, que yo con otras hambres quisiera recuperar hoy para mí.


Gaby

1 Memoriosos:

Anónimo dijo...

Me hubiera gustado mucho ser parte del equipo: "caja Fundacion Pro Carpanta".
Disfrutar de su compania y compartir de la ingenuidad seria un deleite.
Ok, tendre una caja de deliciosas galletas por si se animan....
espero los jefes no se las terminen y guarden una para Carpanta.
Ya sabes Gaby...
Besos siempre ortograficos.
Mar.Warby